Satori
Larissa de Jesús Negrón
18 Noviembre, 2022 - 04 Enero, 2023

Satori, exposición individual de Larissa de Jesús Negrón. Vista de la instalación en L21, 2022.

 

Satori, exposición individual de Larissa de Jesús Negrón. Vista de la instalación en L21, 2022.

Satori, exposición individual de Larissa de Jesús Negrón. Vista de la instalación en L21, 2022.

Satori, exposición individual de Larissa de Jesús Negrón. Vista de la instalación en L21, 2022.

Satori, exposición individual de Larissa de Jesús Negrón. Vista de la instalación en L21, 2022.

Satori, exposición individual de Larissa de Jesús Negrón. Vista de la instalación en L21, 2022.

Satori, exposición individual de Larissa de Jesús Negrón. Vista de la instalación en L21, 2022.

LARISSA DE JESÚS
Atención al silencio, 2022
Acrílico, resina transparente, pasteles al óleo y lápices de colores sobre lienzo

162 x 130 cm

LARISSA DE JESÚS
The watcher and the knowing, 2022
Acrílico, resina transparente, pasteles al óleo y lápices de colores sobre lienzo

162 x 130 cm

LARISSA DE JESÚS
Mi deber es nutrir, 2022
Acrílico, resina transparente, plástico, arcilla y lápices de colores sobre lienzo

162 x 130 cm

LARISSA DE JESÚS
Oneness, 2022
Acrílico, óleo pastel, madera y lápiz de color sobre lienzo

162 x 130 cm

LARISSA DE JESÚS
Surrender to what is, 2022
Acrílico, resina transparente, flores y lápices de colores sobre lienzo

162 x 130 cm

LARISSA DE JESÚS
Claridad al fin II, 2022
Acrílico y yeso sobre lienzo

25 x 20 cm

Satori es el momento en que se descubre de forma clara que solo existe el presente (donde nace el pasado y el futuro), creándose y disolviéndose en el mismo instante; con lo que la experiencia aclara que el tiempo es solo un concepto, que el pasado y el futuro son una ilusión al igual que todo el mundo físico. Satori es un momento de comprensión al nivel más alto, es ir más allá de la experiencia terrenal. Esta experiencia solo se da en niveles elevados de conciencia, comunes en los meditadores, pero al alcance de cualquier persona; además no se debe entender como un fin sino como un constante suceder sin fin último.

Son flashes que surgen del interior, momentos de presencia total que no perduran. Sin ruido mental, ni visual. Un momento inesperado. Un momento de paz donde no buscas nada. No necesitas nada.

 

Larissa de Jesús Negrón nos habla en estas obras de la necesidad de la pausa inmediata. Del instante completo donde la mente y cuerpo físico desaparecen. Levantamos la mirada para contemplar nuestro alrededor, sin ninguna necesidad ni ambición. Estos instantes, bautizados como satori van muy unidos a la naturaleza. De Jesús reside en la ciudad de Nueva York, envuelta de caos, ambiciones, dinero y de un descontrol controlado. A pesar de la situación donde se encuentra ahora, Larissa recurre a su tierra boricua rodeada de la naturaleza para así encontrar su propia naturaleza. En obras anteriores, ha trabajado sus traumas y miedos de manera muy intensa, ahora nos pide calma, pide un instante de su alrededor para así empezar de nuevo. Nos reclama la necesidad de reivindicar que sus traumas no son su pasado: “Yo no soy mi pasado; a pesar de que te condiciona y te moldea, no tienes que vivir en relación a tu pasado”.

 

Tras esta revolución íntima, decide a través de estos satori desprenderse de sus obras pasadas. Larissa cree que los artistas se atan demasiado a sus obras y las abanderan como su identidad. Es entonces cuando se cuestiona qué pasaría si perdiera entonces sus obras, ¿dejaría de ser ella? ¿Perdería su identidad? Por ello quiere romper con esta relación. Tal vez así, desprendiéndose de lo que está atada pueda encontrarse plena (fulfilled). Hasta qué punto en la carrera de un artista las obras que crea lo identifican o tan solo le dan de comer. Estas ideas nacen de la experiencia propia de la artista tras lo sucedido en un proceso artístico en Corea. Larissa pintó hasta lastimarse su mano produciendo todas las piezas. También el show era en Corea y el distanciamiento entre ella y la localización le afectó. Ella sufrió con las piezas, pero no sintió disfrutar la situación (más allá que el dinero que tan solo te llena hasta un punto). Buscaba sentirse realizada tras el proyecto donde literalmente se dejo la piel, pero no fue así. Fue en ese momento cuando De Jesús inició esta búsqueda, este camino al satori. Es en este punto, cuando Larissa empieza a leer y a investigar como iluminarse y poder así desprenderse de los sentimientos, de su físico, de sí. Uno de los libros donde se refugia es el clásico “El poder del ahora: un camino hacia la realización espiritual” de Eckhart Tolle.

 

 

Sí. Los maestros del Zen utilizan la palabra satori para describir un relámpago de comprensión, un momento de no-mente y de presencia total. Aunque el satori no es una transformación duradera, siéntase agradecido cuando llegue, porque le da a probar la iluminación. De hecho, usted puede haberlo experimentado muchas veces sin saber qué es y sin darse cuenta de su importancia. Se necesita presencia para ser consciente de la belleza, la majestad, la sacralidad de la naturaleza. (Tolle, 1997)

 

En las obras vemos cómo sus personajes se convierten en seres transparentes que flotan en la naturaleza, se dejan ver y dejan ver lo que les envuelve. Sus musas se encuentran levitando en el instante del satori como si Larissa las hubiera fotografiado en ese preciso momento de completa paz. Larissa en esta exposición, nos habla y nos describe su propio satori.

 

Siempre que usted está presente, se vuelve en alguna medida «transparente» a la luz, a la pura conciencia que emana de esta Fuente. Usted también se da cuenta de que la luz no está separada de lo que usted es, sino que constituye su misma esencia. (Tolle, 1997)

 

El satori va de la mano del proceso meditativo. En este caso, este proceso meditativo confluye con el proceso creativo de la artista. Lo encontramos en los gestos repetitivos al aplicar el “wash” hallado en el fondo de las todas las piezas, en la base. Estos gestos son elementos nacidos de la presencia total de Larissa, de su “no-mind”. Gestos que posteriormente superponen capas de diversos materiales creando esas veladuras translucidas gracias a las características propias de los materiales como son, la resina, el plástico, la masilla, etc.

 

En su exposición “Satori en Room 4 de L21 PALMA, Larissa quiere disfrutar su vida más que nunca. Quiere desprenderse de sus pensamientos y de los miedos que la condicionan. Domando su mente a través de la meditación, dejando de lado los miedos y los celos. Quiere darse cuenta, sin que la emoción la apodere. Busca la paz desprendiéndose de su cuerpo, reflejando en sus obras gracias a las yuxtaposiciones de las transparencias de los cuerpos voluptuosos femeninos, dejando ver qué hay alrededor de los cuerpos, que hay detrás. “Dejando de lado la forma física que tenga el cuerpo, si yo puedo ayudarme así, otras mujeres se podrán ayudar.”

 

Un anhelo de ese instante.

 

Raquel Victoria

 

 

 

 

 

 

 

EN / ES